Células HeLa: Historia, demanda y acuerdos
La historia de las células HeLa está profundamente entrelazada con la vida de Henrietta Lacks, una mujer cuyas células de cáncer de cuello de útero fueron la fuente de la primera línea celular humana inmortal. Las células fueron obtenidas por investigadores del Hospital Johns Hopkins durante su tratamiento en 1951, sin su conocimiento o consentimiento, marcando un hito significativo aunque controvertido en la investigación médica. Este relato se ha plasmado de forma convincente en el libro "La vida inmortal de Henrietta Lacks", que explora el impacto de las células HeLa en la ciencia y las cuestiones éticas que rodearon la falta de consentimiento. La historia de las células HeLa y Henrietta Lacks arroja luz sobre la inestimable contribución de estas células a numerosos avances científicos, al tiempo que pone de relieve importantes consideraciones éticas en la investigación médica.
Cronología de los acontecimientos
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Año |
Acontecimiento |
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1951 |
Henrietta Lacks es diagnosticada de cáncer de cuello de útero en el Hospital Johns Hopkins. Se toma una muestra de sus células tumorales sin su conocimiento ni consentimiento. |
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Febrero de 1951 |
El Dr. George Gey descubre que las células de Lacks pueden mantenerse vivas y crecer indefinidamente, y les da el nombre de células HeLa. |
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1952-1953 |
Las células HeLa desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de la vacuna contra la polio por Jonas Salk. |
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década de 1950-1960 |
El uso de células HeLa se extiende a muchas áreas de la investigación biomédica. |
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1970s |
El uso generalizado de células HeLa provoca la contaminación de otras líneas celulares, lo que suscita una gran preocupación. |
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1973 |
La familia Lacks se entera de la existencia de las células HeLa cuando los científicos solicitan muestras de sangre. |
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década de 1980-1990 |
Se intensifican los debates éticos en torno al uso de células HeLa, centrándose en cuestiones de consentimiento, privacidad y reconocimiento de la familia Lacks. |
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2010 |
Rebecca Skloot publica "La vida inmortal de Henrietta Lacks", llamando la atención del público sobre la historia y las cuestiones éticas. |
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2013 |
Los NIH acuerdan con la familia Lacks permitir el acceso controlado a los datos genómicos de las células HeLa, reconociendo sus contribuciones. |
La historia personal de Henrietta Lacks
Henrietta Lacks, cuyo nombre original era Loretta Pleasant, nació el 1 de agosto de 1920. En sus primeros años, trabajó como cultivadora de tabaco y cuidó de animales y de un huerto. Dejó la escuela en sexto curso para mantener a su familia.
Tras el fallecimiento de su madre, Henrietta se trasladó a vivir con su abuelo paterno. En 1941 se casó con David "Day" Lacks y se trasladaron a Turner Station, Maryland, donde tuvieron cinco hijos. Varios meses después de dar a luz a su quinto hijo, Henrietta experimentó síntomas angustiosos, como un doloroso nudo cervical y hemorragias vaginales. Buscó ayuda médica en el Hospital Johns Hopkins, que en aquella época sólo atendía a pacientes negros en salas segregadas.
Descubrimiento y tratamiento
El Dr. Richard Wesley TeLinde, catedrático de ginecología del hospital, fue criticado por su amplia extirpación quirúrgica de tejidos en pacientes con cáncer de cuello de útero en fase inicial para estudiar el comportamiento de la enfermedad. El Dr. George Gey, jefe de investigación de tejidos, utilizó estos tejidos para desarrollar la primera línea celular humana inmortal del laboratorio, en consonancia con su interés por la supervivencia celular en condiciones de laboratorio. Mientras tanto, Henrietta Lacks se sometió a una biopsia el 5 de febrero de 1951, que reveló un tumor cervical maligno de gran tamaño. El tratamiento con tubos de radio le provocó infertilidad, un efecto secundario del que no fue informada y que probablemente habría rechazado. A pesar del tratamiento, el cáncer avanzó y murió el 4 de octubre de 1951.
Sin que Lacks lo supiera, las muestras de tejido tomadas durante su tratamiento sin su consentimiento condujeron al descubrimiento de las células HeLa, las primeras células humanas que crecen indefinidamente en cultivo.
Consentimiento informado
En la década de 1950 era habitual, especialmente en el Johns Hopkins, recoger muestras de tejido de pacientes, incluidas las que padecían cáncer de cuello de útero, sin su consentimiento o conocimiento, ya que no existían protocolos establecidos que exigieran el consentimiento del paciente para tales prácticas. Hoy en día, los procedimientos de consentimiento informado son mucho más rigurosos, implican diversos métodos como el consentimiento electrónico, verbal o escrito, y deben incluir información detallada sobre el uso, el almacenamiento y las posibles aplicaciones futuras del tejido humano en la investigación. Los requisitos legales para el consentimiento informado en la investigación clínica se especifican en 21 C.F.R. § 50.20 para la investigación regulada por la FDA, y en 45 C.F.R. Part 46 del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. se ofrecen protecciones más amplias. La obtención de las células de Henrietta Lacks se produjo antes de que se establecieran estas normativas, lo que puso de manifiesto un problema ético que afectaba principalmente al Johns Hopkins y a los médicos implicados, ya que aún no existían empresas como Thermo Fisher Scientific, que más tarde se benefició de las células de HeLa.
En respuesta a la controversia HeLa, se han reforzado significativamente las directrices y normativas éticas que rigen el uso de tejidos humanos en la investigación. El consentimiento informado es ahora una piedra angular de la investigación médica, ya que garantiza que las personas entiendan cómo se utilizarán sus tejidos y les otorga autonomía para tomar decisiones con conocimiento de causa.
Células de Henriette Lacks, demandas y acuerdos extrajudiciales
Las demandas relacionadas con las células HeLa de Henrietta Lacks, incluido el notable caso contra Thermo Fisher Scientific, se centran en el uso no autorizado de las células de Lacks, extraídas sin consentimiento en 1951, que más tarde fueron cruciales para avances médicos como el desarrollo de vacunas y la investigación del cáncer. A pesar de su importante contribución científica, la familia Lacks no fue compensada ni reconocida durante décadas. Las acciones legales, en particular contra Thermo Fisher Scientific, se centraron en las cuestiones éticas y jurídicas que rodean los derechos a los beneficios de especímenes biológicos obtenidos sin consentimiento, planteando cuestiones sobre el consentimiento informado y el uso comercial de materiales biológicos humanos. Aunque no se revelaron los detalles del acuerdo con Thermo Fisher, estos hechos, junto con los acuerdos con los NIH sobre el uso de los datos genómicos de las células HeLa, marcan un avance en el reconocimiento de las contribuciones de Henrietta Lacks y su familia, así como de la importancia de las consideraciones éticas en la investigación biomédica.
Otros desafíos legales continuaron con una demanda contra Ultragenyx Pharmaceutical, Inc, presentada el 10 de agosto de 2023, por enriquecimiento injusto derivado del uso comercial de células HeLa, lo que pone de relieve la continua preocupación existente en la industria biofarmacéutica por el uso de materiales biológicos obtenidos sin el debido consentimiento. El caso contra Ultragenyx, al igual que el de Thermo Fisher, subraya las implicaciones más amplias para la industria, sugiriendo que otras empresas también podrían enfrentarse a demandas similares debido al uso generalizado de células HeLa y otros materiales biológicos adquiridos hace décadas con arreglo a normas de consentimiento obsoletas. Estos casos ponen de relieve la evolución del panorama de las normas jurídicas y éticas en la investigación biomédica y la necesidad de que la industria aborde las cuestiones del consentimiento, la propiedad y la compensación por los materiales biológicos.
La historia de Henrietta Lacks en el cine y los medios de comunicación
Tanto en el libro "La vida inmortal de Henrietta Lacks", de Rebecca Skloot, como en su adaptación cinematográfica, se da vida a la historia de Henrietta Lacks y se narra el viaje de sus células, que se convirtieron en la primera línea celular humana inmortal, conocida como células HeLa. Estas adaptaciones exploran las innovadoras contribuciones de las células HeLa a la ciencia médica junto con los dilemas éticos y la narrativa personal de Lacks y su familia, haciendo hincapié en la intersección del progreso científico con los derechos individuales y la ética.
El legado actual
La controversia en torno a las células HeLa recuerda las complejidades éticas que pueden surgir en la intersección del progreso científico y los derechos humanos. Aunque las células HeLa han dejado una huella indeleble en la ciencia médica, la historia de Henrietta Lacks sirve como recordatorio conmovedor de la importancia de las salvaguardias éticas y el respeto a las personas en la búsqueda del conocimiento científico. El legado de las células HeLa sigue desafiándonos a navegar por este delicado equilibrio entre progreso y ética.
Las células HeLa se convirtieron rápidamente en una sensación científica por su extraordinaria capacidad para dividirse indefinidamente. Se distribuyeron a laboratorios de todo el mundo y dieron lugar a numerosos avances científicos. Sin embargo, el hecho de que estas células se obtuvieran de un ser humano sin su consentimiento plantea profundas cuestiones éticas.